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La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune en la cual los componentes del sistema inmune atacan por error el tejido graso alrededor de los nervios cerebrales y la médula espinal. La mayoría de las drogas utilizadas para atacar los síntomas de la EM se focalizan en prevenir esta destrucción apuntando al mismo sistema inmune, lo cual puede acarrear otras consecuencias poco agradables. Pero recientemente un grupo de científicos cree haber descubierto un nuevo tipo de tratamiento: atacar las células madre presentes en el sistema nervioso del paciente.

 

Las células madre, comúnmente asociadas a embriones, existen también en los humanos adultos; solo que es más difícil activarlas. Son como lienzos en blanco capaces de convertirse en cualquier otro tipo de células corporales, como músculo, tejido cerebral o, en el caso de este estudio, la capa de mielina.

La capa de mielina es el tejido graso alrededor de los nervios cerebrales que protege y aísla esas vías neuronales. El paciente de EM posee una mielina dañada, despojada; que expone los nervios que están debajo de ella. Estos nervios se dañan sin la mielina protectora y, como resultado, la persona sufre de temblores y entumecimiento.

Los nuevos estudios, publicados en la revista Nature, se basan en la búsqueda de una droga que pueda fortalecer las células madre del cerebro y la médula espinal para que se conviertan en el tipo de células que producen mielina: las llamadas Oligodendrocitos. Con mayores cantidades de células productora de mielina en el organismo, el daño a los nervios debería disminuir; y con suerte próximas consecuencias podrían prevenirse. Idealmente, la droga debería incluso comenzar a revertir los procesos de parálisis en pacientes de EM.

 

Las drogas que se utilizaron en las pruebas de laboratorio fueron Miconazol (se puede encontrar en tratamientos anti-hongos tales como pie de atleta) y Clobetasol (utilizada para tratar enfermedades de la piel como el eczema). Salieron elegidas como las más efectivas luego de probar con otras 727 drogas distintas porque fueron las que mejor estimularon la conversión de las células en blanco como productoras de mielina.

El efecto de estas drogas tan versátiles en restaurar la mielina en cerebros de ratones con enfermedades similares a la EM fue excelente. De hecho, llegaron a revertir los efectos de la enfermedad en un alto grado.

 

Por supuesto que por más que estos resultados sean promisorios en ratones, será más difícil llevar a cabo estas pruebas en humanos. Es muy difícil revertir los procesos de daño cerebral y restaurar la mielina; y los progresos pueden verse luego de mucho tiempo de tratamiento. Podrían tardar años en verse los efectos de la restauración de la mielina, por ende las investigaciones necesarias tampoco van a ser veloces. De todas formas, los científicos a cargo están entusiasmados y creen que pueden crear versiones mejoradas de estas drogas en el futuro.

Se aconseja a los lectores no tomar las versiones actuales de estas drogas para aliviar los síntomas de la EM. Las drogas que se utilizaron para las pruebas tienen características diferentes a las que se venden hoy en día en las farmacias.

Fuente: Iflscience.com